ITAKAZO

Luciano Jurnet diciembre 14, 2013 0
ITAKAZO

Por Luciano Jurnet

Edith Soledad Matthysse lo hizo. En una actuación sobresaliente, derrotó en fallo unánime a la venezolana Ogleidis Suárez (19-3-1, 8 K.O) en San Martín, Mendoza, se consagró campeona mundial pluma de la AMB y se convirtió en la decimoquinta monarca universal argentina de la actualidad.

La chance perdida ante la mexicana Yazmin Rivas en 2012, así como la injusta derrota contra Betiana Viñas en septiembre, lejos estuvieron de repercutir negativamente sobre Matthysse (12-6-1, 1 K.O). Por el contrario, ésta jamás mostró nerviosismo o ansiedad por haber desperdiciado chances grandes en el pasado e incluso pareció comprender que no podía dejar su destino librado a la consideración de los jueces. Por eso, desde el primer asalto, la trelewense brindó una actuación agresiva, contundente y memorable.

Ya en el inicio del combate, “La Itaka” salió a presionar para acortar la distancia y así evitar el largo alcance del jab de la venezolana. La estrategia resultó efectiva, la chubutense supo constantemente encerrar a su rival y no dejó de lanzar golpes prácticamente a lo largo de las diez vueltas, lo que evidenció una preparación física óptima.

Suárez tuvo dificultades para escapar a la asfixiante persecución de la retadora y, cuando no encontró más alternativa que intercambiar golpes, se vio superada por su potencia y justeza a la hora de conectar. Y es que la argentina no sólo dio cuenta de una resistencia aeróbica asombrosa, sino también de una distribución del castigo impecable. Buscó el cuerpo, le “sacó piernas” a la caribeña, la llevó frecuentemente contra las cuerdas aprovechando la situación y allí la ajustició a la cabeza.

Los últimos episodios fueron un monólogo de Matthysse, quien demostró un hambre de gloria descomunal, puesto que a pesar de saberse arriba en las tarjetas, no dejó de ir hacia adelante y golpear, aún a riesgo de cruzarse con una campeona que contaba con ocho definiciones categóricas.

El campanazo final habló por sí solo: la retadora emocionada se arrodilló en la lona, mientras que Suárez caminó resignada a su esquina. Las tarjetas, en esta oportunidad, reflejaron lo que había ocurrido sobre el cuadrilátero (señalaron 100-90, 99-91 y 97-93) y permitieron que “La Sole” alcanzara el sueño de convertirse en monarca universal.

No fue fácil para la hermana de Lucas. Sin una pegada naturalmente potente como la de su hermano, teniendo que trabajar todos los combates, sufriendo algunas derrotas duras y otras a veces inmerecidas, jamás se desanimó y, en base a sacrificio y fortaleza mental, logró su meta. Un interesante mensaje que ratifica aquella frase que indica que “esfuerzo mata talento”.

Dejá una respuesta »