Los amateurs se “cruzaron” duro

Campeones en el Ring enero 13, 2014 0
Los amateurs se “cruzaron” duro

Por Roberto Omar Cobe

Inmejorable fue la idea de la organización de la velada montada en el Club Social y Cultural El Cruce de Malvinas Argentinas, de este último sábado 11 de enero por Argentina Boxing Promotions, debido a la iniciativa de la Secretaria de Acción Social local (al mando de Ricardo Quinteros) al programar en conjunto con los encargados de la actividad boxística de esta institución siete encuentros amateurs como preámbulo de los combates profesionales de este festival encabezado por el ídolo local, Román “220 W” Reinoso, combatiendo por el regional WBC liviano ante el brasileño Isaías “Minotauro” Sampaio.

En el primero de ellos bajo el arbitraje de Pablo Leite saltaron al ring el pupilo de la dupla local Cañete-Caucota en 71 Kg, Luis Aguirre, quien no pudo contrarrestar la mayor potencia ni mejor puntería del apadrinado por el Chuni Rodriguez, el sanmiguelense Marcelo Cáceres, que exhibiendo además un buen desplazamiento sobre el ring dominó todas las distancias ante un adversario entusiasta, decidido y potente pero siempre en desventaja ante un rival que más allá de pegar algún golpe puntuable como el caso del local,buscaba combinar impactos logrando así, y puramente a entender de quién escribe, adjudicarse los tres asaltos en disputa.

Para el segundo enfrentamiento de la noche, se dió en 58 Kg una de las polémicas de la noche por el triunfo por puntos del pupilo del Team Romano, el valerense Alan Gauna, sobre el local Gerónimo Ramirez, quien se mostró más ordenado y preciso con las contras ante el desordenado ataque del visitante en los dos primeros rounds, resaltando el segundo en el cual este último fué penalizado con un punto de descuento por pegar fuera de tiempo. Quizás pecó el local de confianza replegándose  exageradamente el tercer y último capítulo resignando el parcial. Más allá de este hecho puntual, dió la sensación Ramirez de haber hecho mejor las cosas, 59-57 a su favor en apreciación de quien escribe, no entendiéndole así el jurado, cuya opinión es la válida al otorgarle el triunfo a Gauna. Bien el árbitro Juan Arone encarrilando un desordenado combate.

En la tercer pelea entre aficionados del festival y en peso de 54 Kg, no tuvo inconvenientes el pupilo de Ramón Verón, el garinense Rodrigo Díaz, para imponerse al adjudicarse los tres asaltos en disputa, en base a mayor alcance y experiencia al impetuoso local Kevin Caucota, quien siempre intentó llevar las cosas al terreno de la corta logrando conectar algunos impactos pero siendo superado cuando el rival no solo ripostaba, sino pasaba a la ofensiva arreándolo contra las cuerdas incluso en el el tercer parcial recibió una cuenta de protección, bien aplicada por el árbitro Pamela Querejeta, al quedar desacomodado contra “el ensogado” mostrando indefensión al castigo adversario.

En el cuarto enfrentamiento amateur, en peso de 67 Kg y en duelo de sanmiguelenses, el pupilo de Luis Hidalgo, Cristian Cabrera, no pudo sostener su buen trabajo de la primera vuelta asumiendo la ofensiva,con potencia y puntería ,resignando las dos últimas al perder claridad y ser muy permeable a las contras del pupilo del Chuni Rodriguez, el longilíneo Claudio Brizuela, quien lo primereó con las zurdas en jab y los rectos de en partida en directo cada vez que consiguió ganar el centro del ring. Buena tarea del refereé Ignacio Pino llevando a buen puerto un combate de muy ríspidas y desordenadas acciones.

En la quinta pelea saltaron al ring en 61 Kg, el representante del team Romano y valerense por añaduría lógica, Emanuel Nieto, ante el garinense Marcos Solís, apadrinado por Ramón Verón en su rincón y bajo el buen arbitraje de Pablo Leite; animando ambos un intenso combate dominado en su primer round por el de Florencio Varela bien posicionado caminando alrededor del de Garín, sorprendiéndolo con remates de ambas manos y volcándolos sobre los envíos del adversario. Todo cambió en el segundo asalto, con Solís castigando a los flancos de un Nieto, quien dió muestras de sentir el castigo abajo resignando el desplazamiento inluso quedándose demasiado “quieto” en tercero al quedarse contra las cuerdas muy sentido por un zurdazo a la zona hepática debiendo recibir una cuenta de protección la cual si llegaba al “out” definitivo nadie le iba a reprochar nada al tercer hombre del ring, quien le dió una “vida más” permitiéndole llegar de pié a la última campana, para dar lugar al triunfo inapelable de Marcos Solís en las tarjetas.

La sexta confrontación fué otra de las buenas de la noche al verse las caras en 71 Kg el local Nicolás Vilte, con la dupla Cañete-Caucota en su rincón, enfrentando al pupilo de Carlos Castaño, el matancero Ulises Vargas, en un combate donde se vieron en claro los dos estilos de enseñanza en el terreno amateur: el que prepara a un púgil para el profesionalismo en el caso de Vilte y el competitivo buscando un posicionamiento de seleccionado por el lado de Vargas. A través de los tres asaltos se lo vió a Vilte buscando ubicar las mejor y direccionadas manos apoyándose en un impecable recto zurdo, combinado con una derecha en directo o en cross llegando al rostro en forma clara pero espaciada de un Vargas quien siempre tiró y tiró con combinaciones continuas y muy veloces, aunque poco precisas alternándose el dominio. Aunque en balance final impresionó mejor el local en cuanto a llegada, mientras el visitante desarrolló mayor actividad. Por reglamento AIBA bien puede aceptarse el veredicto del jurado proclamando ganador a Vargas, aunque si las tarjetas se hubiesen dirimido con un criterio más rentado el ganador hubiese sido Vilte. La eterna polémica en los fallos amateurs. Lo importante en ambos es seguir sumando peleas de buen nivel y experiencia. Para quien escribe hubo un apretado 58-57 a favor del perdedor, pero dado lo parejo del encuentro, muy bien arbitrado por Juan Arone, se podrían haber aceptado cualquiera de los tres resultados posibles.

El combate final de la serie aficionada trajo una esperada revancha en 60 Kg entre el seleccionado nacional Nicolás Paz de Garín, con Ramón Verón en su esquina, no pudo desquitarse del local Germán Rueda, dirigido por la dupla Rueda (su padre)-Cañete en su rincón, al empatar al cabo de tres asaltos los cuales dejaron poco en lo técnico por los continuos amarres e imprecisiones de ambos, obligando a trabajar arduamente a el árbitro Pamela Querejeta. Ai hubo mucha entrega y ganas arriba del ring, pero claro, por ser integrante de la selección nacional las exigencias recayeron sobre Paz, haciendo quizás más llevadera la tarea de Rueda, quien a entender habría logrado alguna ventaja. Para Rueda, el gusto de haber tenido una buena actuación además de lograr un buen resultado ante su gente. Por el lado de Paz, el reconocimiento por su entereza llevando el duro momento el cual le toca vivir, ya quehace poco lamentablemente perdió a su madre, además de no buscar excusas cuando las cosas no salen como desea. Haciéndole caso a su experimentado rincón, seguramente va a volver al nivel al cual supo llegar, incluso representando al boxeo nacional en competiciones internacionales.

Así pasaron estos siete combates amateurs llevando una muy buena apretura de la concurrida velada en El Cruce, un reducto ya vuelto clásico en la zona oeste del Gran Buenos Aires.

El supervisor designado fué Jorge Milicay. Los jueces fueron Lucero, Areco y Dolce.

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