¿QUE LE VAS A REGALAR A TU MAMÁ?

Guido Schiappacasse noviembre 28, 2016 0
¿QUE LE VAS A REGALAR A TU MAMÁ?

Por Guido Schiappacasse.

Es sábado 15 de octubre, Antony “Carbón” Perez estuvo haciendo triple turno durante tres días para dar el peso. El jueves no cenó y el viernes tampoco. Tiene hambre, está cansado. Lo único que le queda es su propia fuerza de voluntad que lo impulsa, una vez más, hacia adelante.
Bajo la lluvia que azota a la Ciudad de Buenos Aires sin pausa desde la noche anterior, él y su técnico, Federico Balmetti, emprenden el último intento para dar la categoría. Salen a correr bajo el agua y el frio, desde Mataderos hasta la Plaza Misericordia, donde darán varias vueltas, para luego comer algo, descansar y presentarse en la Federación Argentina de Boxeo, donde disputarán el torneo regional, que de ganarlo, estarán un paso más cerca de entrar en la selección.
A la tercer vuelta, luego de 4,5 Km de corrida, por “Avenida Directorio (que) es todo subida y bajada, una carrera difícil para las piernas”, Federico ve a Carbón “un poquito atrás”, al rato a media cuadra y un poco después, no lo ve más. Vuelve a buscarlo, mira en un lado, en el otro, hasta que finalmente lo encuentra “quebrado, tirado en el piso, llorando a mas no poder, diciendo Fede no me dan más las piernas, Fede no puedo más, no doy el peso”. Balmetti lo levanta, lo agarra de las orejas y le dice “hoy te vas a presentar, como un boxeador responsable que quiere algo de este deporte. Ahora vamos a volver, a comer y vamos con el peso que tengamos que ir”. Una vez en casa de Federico, Carbón come, después de dos días de entrenamiento intenso y muy poca comida, dos bifes con dos huevos.
Luego del almuerzo y el descanso, el viaje a FAB y sortear el último gran detalle: ninguno de los boxeadores de Balmetti están inscriptos en el torneo, él mandó toda la documentación en tiempo y forma, pero “hubo algún traspapeleo, problemas con la compu en FAB” que lo dejaron afuera. Carbón y Federico esperan durante seis horas por alguna posibilidad. La ausencia de varios boxeadores, les deja un espacio y Antony quedá inscripto. Da 61,600Kg, por lo que competirá en los 64Kg, categoría de la que no es habitué. Prácticamente todos sus combates fueron en Ligero (60Kg).
Alrededor de las 21hs, Carbón hace su presentación, en una pelea por fuera del campeonato, con una performance sobresaliente. Ocasionó dos cuentas de protección al rival, ganó por puntos frente a Juan Pablo Gary.
En su segunda pelea, el 22/10, obtuvo la victoria también por puntos contra Marcelo Rodriguez, y de la misma manera contra Kevin Martinez el 29/10, en un combate parejo, que Carbón logró cerrar mejor que su rival. Camino al vestuario, Perez le comenta a su técnico de un dolor en el brazo, precisamente en el bíceps. Sí, además de todo lo sucedido, Carbón tiene un desgarró, que lejos de amendrentarlo, lo impulsa, una vez más, hacia adelante
El 5/11 contra Miguel Burgos tuvo una pelea difícil. La seguidilla de fechas, el desgarro en el bíceps y pelear en una categoría superior, fueron acusando recibo en su físico. Por momentos ahogado, sin piernas, con pocos reflejos, Antony busca esa fuerza, que una vez más, lo impulsa hacia delante. Su técnico en cada pausa le grita desde la esquina “¿Qué le vas a regalar a tu mamá?” Finalmente, Perez se impuso por puntos. Todo fue alegría en Carbón, Federico Balmetti y la familia de Perez “que no tenían un mango para viajar a la FAB. Rascaron de donde pudieron para cargar la sube y pagar la entrada”. Su mamá (que cumplió años ese mismo día) y hermanos, que desde chicos emigraron de la provincia de Salta, dejando atrás un padre violento, hoy trabajan de sol a sol en un taller de costura que lograron montar en su casa en Mataderos, cerca de la Villa Cildañez, para que Antony pueda dedicarse al boxeo “porque nació para eso”.
En la última fecha, 19/11, la final frente a Dorian Maidana, Antony no pudo llevarse la victoria. Perdió por puntos y se quedó con el segundo puesto. Carbón le regaló a su mamá cuatro victorias, una derrota, cinco peleas emocionantes, la muestra de la convicción necesaria para pelear en una categoría más arriba, seguir con un brazo menos y demostrarle a su mamá y a todo su público, que él nació para esto.

Foto: Nelson Leandro Quispe.

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