BETO A SABER

Luciano Jurnet abril 7, 2017 0
BETO A SABER

Por Luciano Jurnet

 “A Alberto Palmetta hay que disfrutarlo y verlo hoy, que es joven. Será campeón mundial en dos o tres años”. Con aquella contundente frase se despachó hace algunos días Sergio Martínez respecto de su promovido, quien el pasado noviembre saltó al profesionalismo convencional. Si bien las palabras de “Maravilla” implicarían un tremendo respaldo para cualquier púgil, lo cierto es que su presagio parece todavía no encontrar sustento sobre el cuadrilátero.

El último sábado “Beto” se presentó en México para enfrentarse a Luis Montelongo. Fue su primera excursión como rentado, su primer gran desafío para pisar fuerte y acortar camino dentro de la división superwelter. La actuación, no obstante, dejó que desear.

A Palmetta no le sobró nada para superar por decisión dividida a un colega joven y de escasa experiencia. Se lo vio permeable, dubitativo para pasar al ataque y por momentos excesivamente parado. Encontró en su gran línea técnica y destellos de talento la llave para conservar su invicto con dramatismo y dar vuelta la página. Ahora bien, ¿cuán alto está su techo?

El zurdo tiene tremendo recorrido como aficionado, plano en el que realizó 112 peleas, dentro y fuera del país. Luego, incursionó en la Serie Mundial de Boxeo (WSB) y, finalmente, consiguió la clasificación para los Juegos Olímpicos de Río 2016. No es poca cosa. Sin embargo, el vaso medio vacío también presenta cierta contundencia.

Las actuaciones del bonaerense en las grandes citas lejos estuvieron cumplir con las expectativas del público, la prensa especializada y, por qué no, también propias. Dos medallas de plata (en la clasificación a los Juegos Panamericanos de Guadalajara y el pre-mundial de Vargas, Venezuela) y tres de bronce (Campeonato Continental de Elite de Santiago de Chile, Juegos Odesur y Juegos Panamericanos de Toronto); reflejan su cosecha, respetable aunque no espectacular. Incluso, en las competencias de mayor exigencia, su posición final distó de la esperada: culminó séptimo en la WSB y fue eliminado sorpresivamente en primera ronda por el mongol Tuvshinbat Byamba en los JJOO.

Uno de los déficits de Palmetta está en su regularidad. Alterna performances asombrosas, que le permiten dar cuenta de luchadores encumbrados como el venezolano Gabriel Maestre, con otras deslucidas y apáticas, que lo llevan a sucumbir ante adversarios muy por debajo de su nivel.

Ese parece ser el desafío para “Beto”. Salir de las profundas lagunas en las que muchas veces suele sumergirse para expresar con mayor constancia sus buenas aptitudes. Solo así tendrá posibilidades de alcanzar la cima, esa que “Maravilla” cree que puede abrazar.

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