¿Deja vu?

Luciano Jurnet abril 11, 2017 0
¿Deja vu?

Por Luciano Jurnet

Matías Rueda sufre. Su rostro recibe los impactos de un voraz Oscar Valdez, quien decide variar su ataque y lanzar un gancho al hígado. El argentino coloca rodilla en tierra y escucha el conteo del árbitro. Su sueño de ser campeón del mundo se esfuma en solo dos vueltas. Debe volver a empezar.

Aquel revés, ocurrido en julio del año pasado, fue la foto final de una película de decisiones mal tomadas (VER). Un récord “inflado” con colegas de tercera línea, un ranking abocado a encumbrar púgiles solo por sus números y no el nivel de oposición enfrentado, e incluso una incomprensible improvisación en el campamento previo al combate; fueron factores que conspiraron contra “La Cobrita”, que no estuvo a la altura de las circunstancias.

Lo positivo del sinsabor fue que el tandilense pareció tomar nota. Apenas bajó del cuadrilátero manifestó que le faltaron sparrings veloces en su preparación y que, en tal sentido, se había visto gobernado por la rapidez de su rival. A pesar de que también había diferencias de poder y técnica respecto del mexicano, el reconocimiento de errores invitó a pensar en un “borrón y cuenta nueva” más maduro. Ahora bien, ¿qué implicaría esa “madurez”? Fundamentalmente, dos cuestiones.

La primera, dejar a un lado la irreflexión. Antes del choque con Valdez, Rueda cambió súbitamente de equipo, se alejó de Francisco López y se puso a las órdenes de Eduardo Zalazar. Desprolijo, cuanto menos. Tras la derrota, lejos de conservar la esquina a la que le confió el duelo más relevante de su vida, nuevamente la modificó. Para el combate contra Daniel Brizuela, contrató a Gabriel Villalobo, técnico radicado en Mar del Plata y encargado de preparar a otros tres profesionales. ¿Por cuánto tiempo? Será propicio evitar virajes y afirmarse con un staff a largo plazo.

La segunda, arriesgar ante adversarios de cierta jerarquía, que le muestren sus falencias, que lo castiguen y obliguen a exigirse sobremanera para ganar. En definitiva, luchadores que le permitan curtirse y mejorar para, en caso de acceder a una nueva posibilidad, hacerlo con otro rodaje y experiencia. Enfrentar a Ricardo Santillán el próximo 28 de abril no se corresponde con esta premisa.

Santillán forjó una buena campaña en Argentina y sorprendió al mundillo nacional al noquear a Guillermo Soloppi en la FAB en el año 2010. No obstante, en muchas de sus victorias posteriores contó con el beneficio de pelear en su Salta natal, como cuando superó a Lucas Báez y Diego Pichardo con fallos polémicos.

A pesar de eso, “El Fantasma”, tal y como es conocido, tuvo su chance ecuménica, en la que demostró coraje, pero nada pudo hacer ante el japonés Shinsuke Yamanaka, quien lo noqueó en siete vueltas. En aquel match estuvo en disputa el cinturón gallo del CMB. Si, gallo. Ése es el peso natural del nacido en el norte, quien no ve acción desde el 16 de abril de 2015.

Por lo tanto, “La Cobrita” va a medirse a un púgil un par de categorías más liviano, con dos años de inactividad y que, según fuentes cercanas, no estaría preparándose de la mejor manera para el desafío. Entonces, ¿qué camino está asumiendo la carrera del campeón vernáculo pluma?

A simple vista, da la sensación de que se está buscando engrosar nuevamente sus números ante colegas poco peligrosos para alcanzar otra oportunidad grande. ¿Deja vu? El tiempo dirá.

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