Basta de vueltas

Luciano Jurnet junio 27, 2017 0
Basta de vueltas

Por Luciano Jurnet

El brazo de Adrián Verón se alza victorioso sobre la lona del Club Social y Cultural El Cruce de Malvinas Argentinas. El santacruceño acaba de sumar su triunfo número 21, séptimo consecutivo tras su inesperado revés frente a Cristian Romero. El cinturón latino permanece en su cintura, pero un sinsabor generalizado empapa al público presente.

El pasado sábado Verón superó a Víctor Hugo Velázquez, un púgil de 35 años que había subido por última vez a un ring en septiembre de 2015. No lo hizo por la vía rápida, si bien al comienzo de la noche parecía posible, tras provocar un corte en el pómulo y una intensa hemorragia en las fosas nasales de su rival. Tampoco logró derribarlo ni una sola vez, sino todo lo contrario. “Chucky” redondeó una tarea apática, con exasperantes lapsos de inacción e incomprensibles desplazamientos laterales que motivaron la silbatina de los espectadores. El fallo, unánime, lejos estuvo de ser plausible.

Prácticamente desde su aparición, el nacido en Río Gallegos es considerado una de las promesas del boxeo nacional. Su gran comienzo de carrera, sus sólidas actuaciones y el interesante promedio de nocaut entusiasmaron a propios y extraños. No obstante, desde su caída antes del límite frente a Romero, el zurdo dejó de “llenar los ojos”.

“Hace falta perder para aprender muchas cosas. A mi me enseñó a no volverme loco por sacar al rival rápido”, confesó alguna vez el patagónico. Aquella sentencia, en parte lógica, se reflejó luego en los números concretos. Antes del sinsabor, Verón había cosechado catorce éxitos, diez de manera categórica. Después de sucumbir, logró siete alegrías, solo tres antes de escuchar la decisión de los jurados y siempre ante oponentes de segunda y tercera línea a nivel local.

La cuestión pasa por el hecho de que los recaudos asumidos suelen trastocarse en pasividad y pérdida de voracidad. Y esto no solo va en contra de lo que suele demandar el negocio boxístico internacionalmente, sino también abre interrogantes respecto de cuán lejos puede llegar el campeón latino de 28 años una vez que trascienda las fronteras patrias.

“Chucky” pelea en la división welter, probablemente la más competitiva de la actualidad. Con monarcas de la talla de Manny Pacquiao, Keith Thurman, Errol Spence Jr y Lamont Peterson, y otros tremendos apellidos como Amir Khan, Shawn Porter, Kell Brook y hasta Lucas Matthysse; su proyección resulta una incógnita hasta que eleve la vara.

Sin dar saltos bruscos, es momento de que el zurdo asuma riesgos y, cuanto menos, cruce guantes con los mejores exponentes del país. Más allá de que los promotores no son fanáticos de que sus representados midan fuerzas contra luchadores de otras empresas, Miguel Barrionuevo, David Peralta o, por qué no, Fabián Maidana; podrían constituirse en la gran prueba que el galleguense hace tiempo necesita.

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